lunes, 27 de julio de 2009

Movimientos del tiempo y el espacio- MIRADA RETROSPECTIVA AL SIGLO XX E INGRESO DESORIENTADO AL XXI

POR: José Vicente Mogollón
El Siglo XX terminó en el tiempo pero no en el espacio. Creemos que se resolvieron muchos problemas pero, sabemos que también quedó otro tanto sin resolver. Ingresa el mundo a una nueva era, descompuesto y a la deriva. Sin una estructura política ni un norte definido y, lo más grave, sin líderes que orienten al ciudadano del mundo, quien no tendrá otra opción que mirar a la Luna para soñar, pues otros ya planean conquistarla, visitarla – como hace cuarenta años - explotarla y generar guerras por la propiedad de nuestro natural satélite.

En los años finales del Siglo XX, se derrumbaron muros y emblemas, al igual que desaparecieron fronteras. Antiguos líderes y gobernantes que demarcaban límites, permitieron que el liderazgo de las potencias desapareciera y con ellas también sucumbieron. Éstas se convirtieron en países con alguna supremacía en el contexto. EEUU, figuraba como el primer y más grande. El Reino Unido y Francia, se vieron relegados a lo regional. Alemania y Japón, eran potencias económicas que no vieron la necesidad de reforzar su potencial militar. La nueva Unión Europea, aspiraba a ofrecer un programa político común y así alcanzar un estatus político internacional.

Ante tal panorama, no se encontraba claro el futuro de los actores, ni de las posibles soluciones a los peligros que la humanidad debería enfrentar, después de haber sufrido las consecuencias de guerras frías o luchas armadas. Conflictos estos, que la mantuvieron en suspenso frente a un holocausto nuclear provocado por las superpotencias de entonces y que por fortuna se pudo evitar.

Durante las últimas décadas, el mundo estuvo convulsionado por guerras o confrontaciones militares, muchas sin sentido, entre países regionales o vecinos que no llegaron a comprometer a las grandes potencias.

Se puede resumir que “el siglo finalizó con un desorden global de naturaleza poco clara”, sin opciones suficientes para mantenerlo controlado, por lo complejo, y por el fracaso de los programas para mejorar los asuntos de la especie humana.

Muchos acontecimientos y fechas inmemoriales afectaron a la humanidad pero, dos, señalan la imaginación creativa del 9 N y la imaginación destructiva del 11 S. La primera derribo un muro que liberó ciudadanos y naciones dejando una lección difícil de olvidar y la segunda derribo el World Trade Center, emblema del poder económico de una potencia que, herida, no dudo en declarar una lucha mundial contra el terrorismo.

La demolición del Muro de Berlín, el 9 de noviembre de 1989, fue el resultado de la voluntad de cientos de alemanes del Este que se atrevieron a imaginar un mundo diferente y, en julio de 1989, se refugiaron en la embajada de Hungría, en Alemania Occidental. Éste país decidió eliminar las restricciones de su frontera con Austria, lo que significo el tránsito de alemanes del Oriente al mundo libre y que presiono al gobierno de Alemania Occidental para anunciar un plan que suavizaba los controles en los viajes. La situación permitió a miles de alemanes del Este a congregarse en el Muro de Berlín, cuyas puertas fueron abiertas por los guardias de la frontera el memorable 9 de noviembre de 1989, permitiendo el paso a la libertad para unos y el reencuentro con sus familiares y amigos para otros.

Este hecho permitió que millones de europeos del Este pudieran traspasar el Telón de Acero y disfrutar o participar de un mundo en desarrollo y en libertad, que, sólo era posible para los naturales americanos que por provenir de la única superpotencia no encontraban muros o limitaciones de viaje y podían transitar por donde los llevara la imaginación y la billetera.

Pero, iniciándose la nueva centuria, la fantasía perversa de unos pocos mostró un poderío, planeado durante mucho tiempo, que aseguraba la muerte de un gran número de inocentes en un país que se consideraba inmune a este tipo de hechos que marcaron en la Historia el carácter y alcance de la imaginación humana cuando de hacer daño se trata. Es la eterna lucha del hombre contra el hombre que, al dejar volar la imaginación, supera los esquemas de sociedades y gobiernos dejando atrás épocas en las que los Estados tenían el monopolio casi absoluto del poder y la imaginación de sus dirigentes se desbordaba (Stalin, Mao o Hitler). Hoy un pequeño grupo de inconformes o adoctrinados actúan a lo grande y pueden poner en peligro el orden mundial sin necesidad de recurrir a los instrumentos propios de un Estado.

Fue precisamente cuando integrantes de un pequeño colectivo, de variante genética, asumen el control de aeronaves que enrumbaron por igual senda y orientación a las Torres Gemelas, símbolo del poder estadounidense, y de manera sorpresiva provocaron una catástrofe humana multitudinaria con un pretexto religioso, con el que Osama Bin Laden, asegura se alabó a su dios.

La explotación con fines políticos de este hecho, cuando el mundo no era el mismo, abrió una brecha entre los Estados Unidos y su historia e identidad propias. El presidente Bush, transformó al país en un Estado guerrero so pretexto del terrorismo, que exportaba miedo y no esperanza. Varios estadistas fueron sus aliados, más por conveniencia que por convicción, y sufrieron el escrutinio por su contribución a una causa que sembró zozobra y dolor a seres humanos, que no han tenido un debido proceso y que han sufrido la violación de sus elementales derechos por cuenta de una nación que se precia de honrar y exigir la aplicación los derechos humanos.

Como única potencia y ejemplo de democracia Estados Unidos, eligió como su presidente al Senador Barack Obama, primer representante de la raza negra que llega a la Casa Blanca. Éste fue recibido por la crisis económica y los conflictos que venían en desarrollo desde la administración anterior y cuyas consecuencias han derivado en la demora para la implementación de políticas de empleo y recuperación de la economía al interior del país.

La reconstrucción de la imagen de lo que representa Estados Unidos y su papel en el hemisferio, han hecho que temas relacionados con la globalización e integración efectiva con sus similares, sea la práctica de Obama, durante las varias reuniones en la que se buscan resultados para la recuperación económica mundial, sin implementar políticas proteccionistas; atenuación del calentamiento global, incrementar los esfuerzos para combatir la corrupción y la pobreza, entre otros problemas del orbe.

Ha entendido el presidente Obama, que es el mejor diplomático de su país y que por su importancia debe manejar las relaciones internacionales con inteligencia. Sabe que el diálogo y la conciliación deben ser la base de un discurso positivo que mantengan las relaciones internacionales de los Estados Unidos con los demás países del hemisferio en armonía y equilibrio, entendiendo que en cumplimiento de esa misión encontrará divergencias y puntos de vista e intereses distintos a su estilo.

Hace cuarenta años, doce terrícolas “caminaron” o levitaron por la “magnifica desolación” del paisaje lunar. Tal hazaña, cuestionada por acuciosos investigadores, pretende ser repetida por sus iniciales patrocinadores, para que el “gran salto” de la humanidad se convierta en el primer paso en el programa de exploración del sistema solar, aun sin haber terminado el de la tierra.

El ambicioso programa fue lanzado en 2004 durante la administración Bush, que cansado de la exploración de sus pozos petroleros, en su retiro piensa aprovechar la geológica y virgen superficie del astro lunar y explotar sus recursos, ricos en helio 3, y cuyas reservas serian de un millón de toneladas.

Las cuentas están hechas: veinticinco toneladas alcanzarían para satisfacer las necesidades de la Unión Europea o las de los Estados Unidos, durante un año.
Bush sabe que países como la China y Rusia, ambicionan llegar también a la Luna, por eso y por su experiencia y especialidad, esta diseñando la guerra de las galaxias

Respecto del regreso a la Luna, el astrónomo Alberto Quijano Vodniza, Director del Observatorio Astronómico de la Universidad de Nariño, aseguró que: “Se quiere regresar por que la Luna va a ser un “terminal” para viajar a Marte”.

Savvas M. Koushiapapas, del departamento de Física de la Universidad de Brown, en E.U, afirma que: “Es inevitable. Como seres humanos tenemos que explorar y llegaremos a otros mundos. Estuvimos en la Luna y volveremos. El siguiente paso es Marte, y quien sabe qué nos espera después de eso”.

De otra parte, nosotros, los del 9 N, que anhelamos un mundo mejor para las generaciones que nos siguen, debemos hacer nuestro aporte para que los ciudadanos del mundo del futuro tengan un mejor hogar terrenal y una Luna con que soñar y, para que los perros de Benjamin, tengan a quien ladrar.

Nota: El autor comenzó esta nota muy tieso y muy majo, explorando una completa bibliografía…empezó a soñar y, también término en la Luna.

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