domingo, 2 de agosto de 2009

LAS PERSONAS DESPLAZADAS FRENTE A LA LIBERTAD DE EXPRESIÒN, HONRA, BUEN NOMBRE, INTIMIDAD, INJURIA Y CALUMNIA


Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”.

Artículo 15 de la Constitución Política de Colombia: Todas las personas tienen derecho al buen nombre”

Artículo 20 de la Constitución Política de Colombia: “Se garantiza a toda persona la libertad de expresar y difundir su pensamiento y opiniones, la de informar y recibir información veraz e imparcial, la de fundar medios masivos de comunicación.
“Estos son libres y tienen responsabilidad social. Se garantiza el derecho a la rectificación en condiciones de equidad. No habrá censura”

El morochito Carlos Lucumì es una persona que con solo quinto de educación elemental se considera víctima del desplazamiento forzado…una mirada brillante, una expresión verbal fluida y genuina y su carrito de reciclaje usado también para venta de cachivaches lo hacen embajador en Bogotá de la población del Chalo Cauca.

Embajador de quilates intelectuales, lector consumado llega a Bogota hace 8 años porque necesita ganar plata, para “ayudar a mi familia, para ayudar a mi pueblo”

Cuando ve la cámara de TV de la REVISTA LUNA dice sin rodeos “me da pena que me vean la cara, si voy a salir al aire no me comprometo, aun cuando sé, que la ley no vale para nada”.

Hacemos un pacto de caballeros y bajo este compromiso se realiza un dialogo franco y fluido de este hombre que también lee “el libro”. Carlos cree en Dios como en sí mismo por que el desplazamiento no es únicamente por la guerra, también se da por la pobreza, por la búsqueda de oportunidades.

“La autoridad siempre abusa de mi, dado que no tengo documentos, trabajo hasta que me canso para ganarme $ 10.000 o 20.000 por día… y duermo en mi carrito”

“Sé que todo mal momento pasa”

Para Lucumì “desplazamiento es irse a las malas del lugar de origen”, ayuda al que necesita (más que él) con algún bocado.

“No engaño a nadie, por que el engañado no es al que aparentemente uno engaña…sino uno mismo”

Alguna vez se metió su cachito, claramente no es adicto aun cuando cree en la libertad de consumo, pues inclusive dentro del libre desarrollo de la personalidad esas limitaciones van contra la libertad de expresión, que no es solo la de hablar.


LECCIONES DEL PROFESOR LUCUMÌ

El análisis que la REVISTA LUNA realiza sobre “libertad de expresión, honra, buen nombre, intimidad, injuria y calumnia” parten de un documento elaborado por “Casa Editorial El Tiempo” para fines didácticos.

El entrevistado deja en claro desde el principio su derecho al buen nombre, pues no quiere que en su pueblo lo vean en su actual condición.

Sin embargo diariamente, prensa, radio y televisión en nuestros medios abusan de la condición humana para vender sus contenidos “amarillos”.

Los principales medios al mostrar la salida de los 2.000 desplazados del Parque Tercer Milenio se valen de las caras de niños, hombres y mujeres llenos de necesidades.

Un Código de Ética Periodística y un usuario de los medios de comunicación, consecuente con la Carta Universal de los Derecho Humanos, debiera rechazar este tipo de fotografías y videos….

Tal como lo hace Carlos Lucumì,, quien no quiere fotos ni videos, ni para él ni para nadie en su ética de quinto de primaria y de habitante de la calle .

El documento de la referencia tiene dentro de las concepciones de la libertad de expresión el “libre mercado de las ideas”.

En una sana concepción de los derecho humanos no hay transacciones, y tocaría preguntar hasta donde estos encuadran en un libre mercado de ideas..

“El mal momento pasa” recalca el Profesor Lucumì, y el desplazamiento o la exclusión le puede pasar a cualquier ser humano.

La libertad de expresión y su respeto no justifica que un particular o un medio de comunicación en el libre mercado de las ideas muestre el rostro reconocido de la miseria, pues ese puede ser perfectamente el caso de uno mismo o de un familiar, a la luz de los derecho humanos, que no pueden ser subyugados por el cuarto poder.

El caso de este desplazado que no conoce bien el texto analizado, pero que sin ni siquiera leerlo, reclama el Derecho al Buen Nombre, exige el respeto y nos invita a reflexionar sobre lo que acontece en el parque el milenio, existe una información periodística veraz para la población, Carlos Lucumi con su olfato de desplazado con experiencia, nos advierte de la dudosa presencia de personal no desplazado que se integra en el parque para aprovechar los beneficios de la ley, ¿todos son desplazados señores? Lucumi con claridad nos cuenta que existen los aprovechados ¿todo lo que se anuncia y leemos, vemos en los medios periodísticos es totalmente cierto? ¿Existe una investigación profunda libre del inmediatismo de la noticia? La veracidad, el periodista debe hacer un esfuerzo razonable para garantizar el equilibrio informativo y no presentar los hechos de manera tan ligera sin una investigación profunda que afecte las verdad de los acontecimientos noticiosos.
Finalmente Locumi hoy en día a pesar de ser desplazado conserva el derecho a su intimidad, no desea salir en ningún noticiero y solicito a la REVISTA LUNA, conservar sus imágenes solo para objetivos académicos; Él puede elegir, cosa muy distinta le sucede a los desplazados que se encuentran en el parque del milenio, ellos son fotografiados y grabados en sus labores mas intimas para ser noticia actual, en periódicos y medios televisivos.

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